Mostrando entradas con la etiqueta Jazz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jazz. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de enero de 2011

Las luces azules de Billy Larkin & the Delegates



Billy Larkin - órgano
Clifford Scott - Saxo y flauta
Hank Swarn - guitarra
Mel Brown - batería


" Las barreras del negocio discográfico se tambalean. Ya no existen las categorias musicales a las que todo músico debe aferrarse. Nos referimos a categorias como el rock and roll, el folk, el jazz, el country western, el rhythm and blues..pero los pesos pesados de cada división como Ramsey Lewis, Las Supremes, Jimmy Smith, Ray Charles, Bob Dylan o los Beatles se han encontrado con diferentes mercados solapados. Como la música de Dylan, que ha sido impactante para todos los campos relacionados con la música; o como Ramsey Lewis con un sonido que dista mucho del preferido por los habituales seguidores del Jazz. Billy Larkin and the Delegates han alcanzado todas las referencias de la música mediante un acercamiento tan fresco como distinguido.

Básicamente un trío de Jazz con un fuerte enfasis en el Blues, e inmediatamente han tenido un reconocimiento propio dentro de los círculos del Jazz, los entornos del R&B y la gente que prefiere bailar a escuchar música. Esta vez el grupo ha realizado su promesa, lo mejor está por llegar. Cuando Richard Bock y yo comenzamos a planear 'Blue Lights', se nos ocurriero que sería conveniente y natural incluir a Clifford Scott, un hombre reconocido dentro del sonido de la costa Oeste y lider de su propio grupo en L.A. Scotty aumenta las capacidades del grupo, añadiendo y embelleciendo las composiciones con su saxo tenor, saxo alto y flauta.



Como vosotros mismos podéis comprobar, Hank Swarn, el guitarrista del grupo es un hombre a tener en cuenta. Es raro que un músico tan jóven como Hank haya fundado un estilo tan directo y potente. Sus solos están continuamente bien ejecutados, y en cierto modo son la reminiscencia de un temprano Wes Montgomery. Para mi Hank Swarn será tan reconocido como Wes dentro de unos años.

La admiración de Mel Brown por Art Blakey es clara. Mel dirige duramente tocando uptempo y añade así el punto de inflexión en los blues y las baladas. Se le puede escuchar llevando el ritmo firme en 'Transfusion' por ejemplo. En su primer disco se puede comprobar, que Billy Larkin fue uno de los mejores y más dinámicos organistas de la escena, pero en 'Blue Lights' es capaz de estrechar e inventar aún mas. Escuchamos a un organista que es capaz de soltar ideas espontáneas y fluidas.
Billy Larkin, Hank Swarn y Mel Brown por si solos tienen mucho que decir, pero la cohesión del grupo viene después de tocar y viajar muchos años juntos. Esta unidad que es tristemente poco habitual en muchos grupos de Jazz es lo mejor de Billy Larkin and The Delegates.



Juntar a Clifford Scott con Billy Larkin y los Delegates suena bien en el papel pero suena mucho mejor en el disco. Cuando los cuatro músicos se juntaron en el estudio hubo un intercambio inmediato de ideas y una comunicación fluida que hizo de la sesión algo consistente e inspirador. Los Delegates y Clifford Scott aportan nuevos detalles a los standards como el que da título al album, el famoso 'Killer Joe' de Benny Golson nada tiene que envidiar al que hizo Art Farmer hace unos años, el conocido 'Dallas Blues' de Onzy Mathew, 'Transfusion' de Charles Lloyd y una de las composiciones mas bonitas de Quincy Jones, 'Quintaessence'.
También exploran los terrenos del Blues y cada composición toma un carácter nuevo. Blue Lights restablece el hecho de que Billy Larkin y los Delegates vinieron para quedarse y tienen aún mucho que decir, y además contiene una de las mejores grabaciones de Clifford Scott. "
Les Carter - KBCA Radio, Los Angeles

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Champion Jack Dupree, el Blues campeón I




"Nací en New Orleans un 4 de Julio de 1910, mis padres murieron mientras se quemaba nuestra casa cuando era un niño, después ingresé en el horfanato"

Así comienza la historia de Jack Dupree. Lo suficientemente interesante, incluso tres detalles coinciden con la biografía de Louis Armstrong. Ambos nacieron en New Orleans el 4 de Julio (con diez años de diferencia, Armstrong nació en 1900); ambos asistieron al 'Colored Waifs' Home For Boys' tal y como se describe en Satchmo,la autobiografía de Louis Armstrong:

"Cuando dejé el horfanato tenía 14 años, una mujer llamada Olivia Gordon me recogió. Fue la única madre que conocí. Aunque tenía 7 hijos, hizo todo lo posible por darme un hogar"

La vida en los barrios mas pobres y desatendidos de New Orleans en los años 20 era dura y cruel. Muchos escritores han hablado de la pobreza y violencia de entonces. Hay macarras y chorizos, navajeros y pistoleros, son vicio y love-affairs ardientes de los que lleva hablando siglos el Blues de New Orleans. Joyas, brillantes, derroche y otras degradaciones envueltas en una espiral de vértigo.

"Pasé mucho tiempo en las calles y en los clubs.
Tenía un protector, se llamaba 'Drive 'em down' y tocaba el piano en muchos sitios donde se movía la gente enrollada de New Orleans. Servían whisky y bebidas caseras. Drive 'em down me dejaba sentarse a su lado mientras tocaba, despues comenzó a llamarme 'hijo' y enseñarme su estilo al piano. Nunca tuve otro profesor."


Cuando Dupree era tan solo un adolescente en New Orleans, los músicos de jazz conocidos como los padres fundadores del estilo, Freddie Keppard, King Oliver, Kid Oury y Louis Armstrong se buscaban la vida en California, Chicago y New York, aunque mientras tanto la base del estilo que ellos crearon estaba lejos de empobrecerse.


"Drive 'em down murió en 1930, desde entonces comenzé a tocar el piano profesionalmente. Al principio me sentía cómodo tocando versiones de sus temas como su versión de 'How Low Stack-o-Lee' y otras baladas de blues tradicionales que el me ensenó."


Pero como es habitual en los grandes del género, el repertorio de Jack Dupree se componía de temas compuestos por el mismo. Aunque es el primero en admitir que sus temas son una libre adaptación de los temas tradicionales.
Como su versión de Stack-o-Lee y Frankie& Johnny por ejemplo, y otras muchas que han prevalecido con el tiempo.
Hay muchas versiones diferentes de Stack-o-Lee, algunas se pueden encontrar en 'On a train of negro folk songs' y el 'Book of Negro folklore'. La versión de 1925 que hizo Ma Rainey cuenta entre los preferidos de los coleccionistas. La version de Jack Dupree es completamente distinta a las alderedor de 555 versiones que existen del tema.

"La depresión fue muy dura con los músicos, no había demasiado trabajo y nos pagaban muy poco, a mi me pagaban $1.50 en cada actuación y debia estar contento con eso, supongo. Cuando las cosas estaban tranquilas, me iba a boxear para vivir un poco. Boxee durante los años 30 y no se me daba nada mal; accidentalmente así es como empezaron a llamarme 'Champion'. El boxeo me llevo al norte y en 1940 tuve mi primer combate profesional. Recuerdo que fue en Indianapolis , batí en el decimo round a Battling Bozoo"


Indianapolis fue el hogar de Jack durante muchos años.

sábado, 20 de noviembre de 2010

the beat goes on


Mientras el jazz en los 50 se movia hacia niveles mas altos de
intelectualismo, sofisticación y esotérica tomando prestado las formas,
escritura, acordes y ritmos del clasicismo contemporáneo,el rock and roll
tomó su inevitable funcion de acompañamiento y excitantes movimientos
corporales. Con el paso de los años el Jazz se tornó más introspectivo,
más cerebral, mas 'concerto', con politonalidad y polirritmos
adentrándose en el área peligrosa del no-tiempo,no-melodia y no-forma.

Curiosamente el rock, que comenzó con una banal combinación
de tres acordes, ritmo furioso y melodías gritonas, con el tiempo
se adentró en en la modalidad, la polirritmia y formas libres que
dieron al folk-rock, la raga, el rock psicodélico y el soul un caracter
provocativo y juguetón. Los chicos que estaban del lado del rock and roll, evidentemente flirteaban con elementos del Jazz, bien de Jazz moderno o tradicional,y finalmente surgió el inevitable matrimonio musical.Como muchos jazzmen, esto requería un alma intrépida que buscase llegar a una mayor audiencia sin complejos de estilo.

A lo largo de los años, Herbie Mann ha tenido que esquivar el ojo-snob de los críticos de clase alta, quienes miden a los artistas de Jazz con cifras y tamaños.Apesar del impacto que tuvo su actuación en el festival de Newport, el respaldo que tuvo en clubs como el Village Gate y el caluroso recibimiento de sus nuevos álbumes, Herbie tuvo que luchar por sus honores.Su papel como intérprete de composiciones Afro-cubanas, fue desde luego bien admirado y reconocido por su impecable estilo, a la hora de exprimir el zumbido de la flauta travesera, pero lo que que sugiere verdadero interéses su esfuerzo compositivo. Sonny Bono, el alocado compositor y arreglista de Sonny y Cher,escribió inicialmente 'the beat goes on' pero en la versión de Herbie Mann podemos escuchar la electricidad y la dinámica del rock and roll, el ritmo shockeante de una Fender en cuatro tiempos y multitud de ritmos modulados con el sonido bucólico de la flauta de Mann.

Llámese el estilo rock afro-cubano, bossa-rock o Jazz-on-the-rocks, Herbie Mann ofrece un delicioso, asincopado y extrovertido ritmo para chasquear los dedos con 'el watusi crowd'

martes, 20 de octubre de 2009

William Claxton, Jazz para el ojo


Este interesante fotógrafo californiano contaba con una agenda de contactos más que envidiable en los años 60. Se codeó con estrellas de cine, músicos y celebridades de entonces, como Peggy Moffitt,
la que fue su mujer y modelo fotográfico.
Thelonious Monk, al que retrató en numerosas ocasiones
junto a su piano, tomando un cocktail, gorrito y cámara mediante,
o cogiendo un tranvía; incluso iba a carreras de motos
por el desierto a las que le invitaba su amigo Steve McQueen.
Todo un personaje apasionado y precursor de un género fotográfico que a día de hoy es inexistente o quizá un tanto zafio.
Cuando Claxton fotografiaba la música,
la fotografiaba por dentro, su alma.

En 1953 trabajó con Chet Baker en sus primeras sesiones de grabación con Charlie Parker, dando a conocer su maestría con la cámara,
esa sublimación de las formas y
el sonido del Jazz de principios de los 50.
Decía de la fotografía que era Jazz para el ojo,
puesto que improvisaba las fotos en un momento determinado
para que después, ese momento durase años sin
perder su sentido genuino.
En su extenso álbum fotográfico aparecen Billie Holliday,
Duke Ellington, Miles Davis, Memphis Slim y
otro tanto de músicos anónimos de New Orleans o Chicago,
incluso estuvo en el festival de Newport
tirando de carrete con Muddy Waters, por no hablar
de sus numerosas portadas de LP mientras era tiempo
de Cool jazz en California...

Sus fotos hablan por sí solas, el ambiente que crea alrededor de la cámara es único y esta lleno de espontaneidad, se acerca y fija el momento, casi se puede escuchar las notas del saxofón de
Coltrane o sentir la respiración y las sonrisas de Bacharach y Costello.
En los 60, Claxton junto a Joachim Berendt, musicólogo alemán, hicieron un viaje en Chevrolet a lo largo de Estados Unidos para retratar el mundo del Jazz de por aquel entonces,
recorriendo clubs llenos de humo y elegancia,
calles con gente improvisando una batería o bailando al ritmo
de las brass band, encontrándose por el camino con Art Pepper,
Ray Charles o Coltrane, estupendos compañeros de viaje.
Así es como dio forma a su archiconocida obra y
pieza de colección Jazzlife.
William Claxton es sin duda una referencia, un creador que supo representar el espiritu de una época en papel fotográfico,
los años 50 y 60 tal como sonaban.


Till Bronner – Out of nowhere
Grabado para Verve en 2003