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martes, 20 de octubre de 2009

William Claxton, Jazz para el ojo


Este interesante fotógrafo californiano contaba con una agenda de contactos más que envidiable en los años 60. Se codeó con estrellas de cine, músicos y celebridades de entonces, como Peggy Moffitt,
la que fue su mujer y modelo fotográfico.
Thelonious Monk, al que retrató en numerosas ocasiones
junto a su piano, tomando un cocktail, gorrito y cámara mediante,
o cogiendo un tranvía; incluso iba a carreras de motos
por el desierto a las que le invitaba su amigo Steve McQueen.
Todo un personaje apasionado y precursor de un género fotográfico que a día de hoy es inexistente o quizá un tanto zafio.
Cuando Claxton fotografiaba la música,
la fotografiaba por dentro, su alma.

En 1953 trabajó con Chet Baker en sus primeras sesiones de grabación con Charlie Parker, dando a conocer su maestría con la cámara,
esa sublimación de las formas y
el sonido del Jazz de principios de los 50.
Decía de la fotografía que era Jazz para el ojo,
puesto que improvisaba las fotos en un momento determinado
para que después, ese momento durase años sin
perder su sentido genuino.
En su extenso álbum fotográfico aparecen Billie Holliday,
Duke Ellington, Miles Davis, Memphis Slim y
otro tanto de músicos anónimos de New Orleans o Chicago,
incluso estuvo en el festival de Newport
tirando de carrete con Muddy Waters, por no hablar
de sus numerosas portadas de LP mientras era tiempo
de Cool jazz en California...

Sus fotos hablan por sí solas, el ambiente que crea alrededor de la cámara es único y esta lleno de espontaneidad, se acerca y fija el momento, casi se puede escuchar las notas del saxofón de
Coltrane o sentir la respiración y las sonrisas de Bacharach y Costello.
En los 60, Claxton junto a Joachim Berendt, musicólogo alemán, hicieron un viaje en Chevrolet a lo largo de Estados Unidos para retratar el mundo del Jazz de por aquel entonces,
recorriendo clubs llenos de humo y elegancia,
calles con gente improvisando una batería o bailando al ritmo
de las brass band, encontrándose por el camino con Art Pepper,
Ray Charles o Coltrane, estupendos compañeros de viaje.
Así es como dio forma a su archiconocida obra y
pieza de colección Jazzlife.
William Claxton es sin duda una referencia, un creador que supo representar el espiritu de una época en papel fotográfico,
los años 50 y 60 tal como sonaban.


Till Bronner – Out of nowhere
Grabado para Verve en 2003

sábado, 14 de marzo de 2009

Charles Wright & The Watts 103rd Street Rhythm Band


A primera vista, se puede pensar que el nombre de la banda que acompaña a Charles Wright lo dice todo,
pero esa primera idea, cambia y crece tras escuchar como estos infames del soul reinventaron el género y evolucionaron su música a un funk más sucio y de calle que tenía como padres espirituales a la Stax y los acaramelados ritmos de la Motown.
Se formaron en Los Angeles cerca de 1962, fue Charles Wright, guitarrista y cantante de grupos de doo-wop quien empezó a reunir a los primeros Watts, Wright iba reclutando músicos para su banda mientras realizaba sesiones de estudio o tocaba en garitos de Los Angeles; entre ellos estaban James Carmichael, Leon Haywood y
el gran Bobby Womack.

No fue hasta unos años mas tarde, en 1966, cuando Fred Smith y
Bill Cosby (el patriarca de la familia Huxtable) descubrieron a Charles y su grupo que ya entonces estaba compuesto por 8 miembros,
grabaron su primer LP para Warner en 1967 y su primer single, 'Spreadin' Honey'
Lo verdaderamente interesante de esta banda es que
solían grabar sus temas en directo, repitiendo temas o partes
cuantas veces fuera necesario hasta conseguir su llamado
‘burn baby burn’ , como en ‘Do your thing’ en el que puedo sentirse
cierto crujir pirómano, incluso seguían incluyendo detalles
en la mezcla final una vez lanzado el single.
Aunque comenzaron haciendo versiones de sus grupos favoritos, terminaron imprimiendo en su sonido su propia marca,
destacando una elegante sección de viento compuesta por trombon, saxo y trompeta y estructuras rítmicas largas y afiladas a-la-James-Brown, todo ello aderezado
con un exquisito aroma a R&B de New Orleans.
Eran uno de los grupos preferidos por los Panteras Negras.
En 1973, la sección rítmica se iría a trabajar en el disco de
Bill Withers, ‘Still Bill’ para así poner fin a este combo de soul-funk imprescindible. Que ustedes lo disfruten y bailen.

Charles Wright & The Watts 103rd Street Rythm Band
Spreadin' Honey, Warner 1967

sábado, 28 de febrero de 2009

RAY CHARLES AT NEWPORT, 1958


Si digo que este LP quema, miento, este disco arde desde la primera a la última de sus piezas, y digo piezas porque este es un disco en directo, hilado debajo de la carpa del Newport Festival, famoso por sus exquisitos invitados, Duke Ellington, la Fitzgerald o Muddy Waters, como iba a faltar Muddy, si este viaja siempre en clase VIP...
El infame Ray Charles y digo infame porque aqui no es que toque el piano, ni se dedique a cantar unas tonadas de gospel a punta de sostenido, aquí, Ray se dedica a soplar el Saxo como si quisiera desclavijarlo, lo demuestra sin complejos en ‘Hot Rod’, hay un carnaval en el salón de tu casa,han prendido una hoguera,
la gente está bailando alrededor, el trompeta se seca la frente y
sigue tocando, sube la temperatura en Newport.
Tremendo sin duda e imprescindible, swing,blues,jazz, todo cabe en los dedos y la voz del maestro y por supuesto, de su banda de trompetas y ese batería que no deja de hilar fino, suave,
atiza con acierto justo en el centro del sincopado; que decir del coro de voces femeninas (Las Raelettes), de la trompeta con sordina y locura garantizada, que maravilla!
En directo, desde el Newport Jazz Festival,
Ray Charles y sus muchachos, dando una lección de groove
sin precedente, you know that ‘Night time is the right time’.



Escuchan 'Hotrod' de Ray Charles
Grabado en el Festival de Jazz de Newport
el 5 de Julio de 1958 y
publicado por Atlantic en 2005.

domingo, 22 de febrero de 2009

Cadillacs y Blues



En Diciembre del año pasado se estrenó USA una película basada en la
intachable historia de Chess Records, hogar dulce hogar del mejor
Blues americano desde 1950 que contaba con inquilinos como Muddy Waters, Sonny Boy Williamson, Eddie Bo, Howlin’ Wolf,
o el incombustible Willie Dixon.
Si amigos, la lista de musicos-maravilla es interminable e intachable
como ya les dije antes,pero me limitaré a hablar de esta película,
que llama mi atención, más que por su calidad filmica,
por su contenido histórico y musical.

Mucho después de películas como The Blues Brothers(1980),
the Commitments(1991) o el mismisimo Cowboy Bebop(1999),
han aparecido una buena cantidad de peliculas que tienen al Blues como hilo conductor narrativo y exponente de la historia.
Bien, despues de haber resucitado a Ray Charles y de haber sido rodados los diferentes tomos fílmicosde ‘The Blues, a musical Journey’ donde ponían lente, enfoque y alma algunos de los grandes directores como Martin Scorsese (Feel like going home),
Wim Wenders (The soul of a man) o Clint Eastwood (Piano Blues), este ultimo, ‘Piano Blues’, se centra en dos de los mas grandes pianistas del R&B americano, el gran Ray Charles,
‘night-time is the right time’, ‘Georgia on my mind’ o
el exquisito ‘What I’d say’... además de retratar a uno de los actuales renacentistas del piano Orleans, Dr. John, the night-tripper, el padre,
el hijo y espiritu santo heredero de gente como Professor Longhair o Fats Domino.

Siempre fueron buenos tiempos para el Blues,
apesar de la creencia del populacho de que el blues es triste y
nada más, el blues habla de hechos, de los hechos de la vida expresados en palabras y musica, no solo habla de tristeza y soledad, marca el camino a seguir, un camino siempre en linea ascendente por mucho que te duelan los pies de caminar y lo hace, por supuesto, orgullosamente mas ligero.
Aún no he tenido la ocasión de ver 'Cadillac Records',
ya sabemos lo que tardan las buenas especias en lo que a materia cultural se refiere en llegar a este país de croquetas y panderetas,
no hay sorpresa, pero la pinta y el contenido, desde luego la tiene.

La película se basa en la creación de Chess Records por parte de los hermanos Leonard y Phil Chess, un par de blanquitos que produjeron a muchos de los mejores musicos de los ’50 y ’60 desde Chicago
que dieron al mundo lo que les faltaba: ritmo.
En ella se narran las avenencias y desavenencias que se produjeron
dentro y fuera de la discográfica en tan huracanado momento,
ya saben...,
que si no he cobrado lo que dijiste,que si te haces de oro con mis singles y aun no me he comprado todavia el Sweet low sweet Cadillac,
que si quiero ser famoso y bueno,... tendremos que esperar, pero poco, a verla con detalle.

Un logrado Muddy Waters(Jeffrey Wright), la dulce dulce Etta James (Beyoncè Knowles), un cuasi-el-mismo Chuck Berry (Mos Def) y
un plausible Adrien Brody como Leonard Chess,
dan vida a esta historia sobre, presupongo, sex,drugs and blues,
de momento, aqui les muestro el trailer del film en cuestión
para que se hagan una idea.

Mis respetos,


Oliver III